Señor Rodríguez Zapatero, “le han fallado” los suyos
Creo que tiene derecho a despedirse de los españoles con la cabeza bien alta. Usted ha hecho lo que creía necesario para España en diferentes momentos. Se le reprochó en el principio no haber pronunciado la palabra crisis. Cuando hemos visto el rídículo internacional producido por la gripe “A” y los 60 millones de vacunas que no se han utilizado, comprendo que usted haya tomado precauciones antes de asustar con la palabra “crisis”. Un dirigente no debe prodigarse alertando a sus compatriotas en todo momento. Muchas veces he dicho que este país cree en los milagros a pie juntillas y los medios de comunicación fomentan ese periodismo tributario del “que viene el coco” y se perpetúa con el “virgencita, virgencita” o sacar las procesiones pidiendo que llueva o que deje de llover. De ahí el éxito de la Lotería de Navidad, Doña Manolita y Sort.
Me he reido al ver que el milagro se volvía en contra de los creyentes en la taumaturgia. Los que pensaban que si usted hubiese pronunciado la palabra “crisis”, esta se hubiese alejado de nosotros como si estuviesemos protegidos del chaparrón dentro del Arca de Noé. No han parado de exigirselo a usted: “Díga que hay crisis (y ahuyéntela así)”. La otra tontería era pensar que San Mariano era la solución a la crisis. Como la gente no se informa de lo que pasa fuera de España, excepto cuando se trata de hablar de éxitos en numerosos deportes, se creían el mantra del PP de que gracias a la política de Merkel ellos solo tenían la mitad de paro que nosotros. ¿Recuerdan cuando presumiamos de construir tantas viviendas como los cuatro países más grandes de la Unión ? ¿Nadie nos explicaba que Alemania vive de vender productos de alta tecnología y nosotros vendemos sol y ladrillos?.
Al despertar ayer 21 de Noviembre, los españoles descubrieron el descalabro de la bolsa, el aumento del diferencial de intereses con Alemania y las mismas exigencias de la Merkel y de Bruselas. Ya sabemos por la campaña electoral del PP que la crisis se resolvía en cuando Rajoy tomase el mando de este país. Usted ha “despilfarrado dinero” ayudando a quienes necesitaban ayuda, incluidos muchos bancos que nos metieron en la estafa generalizada de las hipotecas basuras sin asesorar a las personas que pedían créditos. El timo de la estampita se perpetúa por la codicia de la gente y su ignorancia.
Si usted lo hubiese hecho tan mal como le han reprochado, hubiesemos estado como Irlanda, Grecia, Portugal o ahora Italia. Le han acusado del endeudamiento español cuando eramos el país con más posibilidades de endeudarnos porque eramos, precisamente, el menos endeudado. Con relación a nuestro PIB, no alcanábamos las cifras de los cuatro primeros países. Italia pasa del 120 de su Producto Interior Bruto y nosotros no nos hemos comido el nuestro.
Creo que debería despedirse de los españoles, hablándoles de lo que en materia de derechos civiles ha hecho usted durante los 8 años de su mandato. Recalque que todo lo que atañe a libertades individuales, ha nacido bajo sus dos mandatos pero frente a la feroz oposición del PP y de la Iglesia de Rouco Varela. Eso sí que se le puede reprochar que haya aguantado estóicamente las masivas manifestaciones de una Iglesia subvencionada, ahora que tanto critica la derecha las subvenciones a otros. Si la gente del Arte y la Cultura se debe sostener y desarrollar sin ayuda del Estado ¿Por qué no se le exige lo mismo a los católicos si quieren que siga sobreviviendo la Iglesia.
Busque una mejor pluma que la mía, destaque solo los datos mínimos referidos a sus mandatos y márchese a descansar de tanta insidia. Alguien le dijo el día de su primera victoria: “¡No nos falles!” … Qué ironía, que hayan sido las fuerzas progresistas las que le hayan fallado a usted. Yo les haría una buena peineta y me marcharía a mi casa a leer y escribir con la música de fonde de la voz de su mujer.
Comparto con Javier Sardá, el texto que le dedicó en El Periódico de Cataluña. Un buen escrito de despedida.


No es fácil creer lo de que a la tercera va la vencida tratándose de Rajoy. Puede significar que fracasa por tercera vez o que, por fín, alcanza la tan ansiada victoria. ¿Es falta de carisma? ¿es una estrategia errada? ¿Quizá sea su falta de cooperación en la lucha contra la crisis? Puede que sea todo un conjunto de razones.
Curioso país este nuestro donde se adoraba a Isis y sin transición, pusimos vírgenes Marías en todos los lugares donde antes hubo culto, exótico o autóctono a las “vírgenes negras”. Nuestras luchas se han circunscrito siempre a guerras de agotadora duración entre los más peregrinos oponentes. La orografía del país permitía, y permite, decir una cosa en este valle y hacer la contraria al otro lado de las vecinas montañas. Nuestro medioevo no sigue las pautas del de los demás países de Europa. Los franceses fueron romanizados en medio siglo. En España tardaron 200 años. Ya lo decía Blaise Pascal:“Vérité en deçà des Pyrénées, erreur au-delà” (Verdad de este lado de los Pirineos, error al otro lado).
No es difícil explicar por qué Mariano Rajoy es prisionero de sus propias contradicciones. No piensen en la maledicencia que sostiene que no se sabe cuando un gallego sube o baja una escalera. Solo piensen en el dilema en el que se encerró hace ya muchos años.
“El sentido común es el menos común de todos los sentidos” (Oscar Wilde). Algunos han lanzado al aire, a ver que sale de ello, un globo sonda: “¿Debe el PSOE ir buscando un sucesor de Rodríguez Zapatero para las elecciones de 2012?” Enseguida
La secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, en una intervención televisiva costeada por su partido y sin presencia de periodistas, ha lanzado un furibundo ataque contra las instituciones que se supone están al servicio de todos y no de un partido concreto. Ha acusado, nada menos que a Alfredo Pérez Rubalcaba de desviar la policía de su lucha contra ETA y ponerla a espiar y perseguir a miembros del partido de la oposición. Esto es relativamente fácil de descubrir en cuando se establezca una contravigilancia o se lleve a cabo una denuncia en toda regla, contra “X”, aportando las pruebas pertinentes. Existen medios tecnológicos para detectar las escuchas y si estas no están respaldadas y ordenadas por un juez son invalidadas.
Empiezo por advertir que no pertenezco a ningún partido político pero que me inclino hacia los que sirven al débil y se enfrentan con el prepotente. No pertenezco a ningún club de fútbol aunque me gusta aplaudir al que mejor juega sin zaherir al que ha perdido. Me inclino a la izquierda porque quiero que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de partida en la vida y que luego se le deje a cada uno ascender según sus capacidades y su voluntad. No creo en un país subvencionado pero sí en uno donde nunca se deja a nadie tirado en el camino, haya nacido donde haya nacido.
Izquierda y Derechas son dos formaciones políticas que abarcan muchos matices en el seno de cada una de ellas. Su designación proviene de la constitución de los Estados Generales y la Revolución Francesa. Los tres tercios que componían aquella asamblea representaban la aristocracia, el clero y el pueblo. 

