El español cuando canta o rabia o no tiene blanca
No son pocos los españoles, acostumbrados a los milagros, a las oportunas apariciones de una vírgen o del mismo Santiago Matamoros para sacarnos de situaciones apuradas. Toda la nómina del santoral está a disposición de España y de los españoles, que sea para que aparezca nuestra cartera o que sane nuestro gato malito. Galicia es pródiga en hechos prodigiosos favorecidos por las meigas o simplemente culpa de la Santa Compaña que aguarda en los cruces del camino. De aquellas tierras nos vinieron salvapatrias y ahora, el “Mahdi”, el “esperado!”, Rajoy que va a sacar España de la crisis. “La receta es bien sencilla: no se puede gastar más de lo que se ingresa”. No sé para que sirven las tarjetas de crédito o el mismo crédito para las empresas…. El desarrollo español se hizo con milagros, no con créditos ni fondos estructurales.
José Luis Rodriguez Zapatero aguantó el sambenito de dudar, tomar medidas que abandonaba al poco rato, que gastaba grandes cantidades de dinero en subvencionar a quienes lo necesitaban. . Adoptaba medidas para paliar socialmente la crisis. Se avalaban bancos para que diesen créditos pero estos preferían usarlos para sanear sus propias cuentas. Los cambios de rumbo contínuos era lo que demostraba que no había cartas de navegación en esta crísis y lo estaban demostrando muchos países. Aquí pensábamos que no tenía ideas claras y como no miramos con frecuencia al exterior de nuestras fronteras, pensábamos que nos gobernaba el más tonto de la clase. Los demás han caminado en las tinieblas tanto o más que Rodríguez Zapatero.
De un gallego se dice que nunca se sabe si sube o baja una escalera pero el recuerdo de “paz y órden” del franquisco galáico, nos hacía vislumbrar la llegada de un López Rodó con un IV Plan de desarrollo bajo el brazo. Como en los viejos tiempos. Este hombre Providencial que siempre aparece en nuestros momentos de zozobra, llámese Pelayo, Francisco Franco o Mariano Rajoy, respetando las debidas distancias, era el que nos iba a sacar del atolladero. Debíamos hacer como Ángela Merkel, como Sarkozy, como David Camerón, como Berlusconi, como cualquiera menos como Rodriguez Zapatero, mentiroso por escondernos la realidad de la crisis. Si no hubiese tardado en pronunciar la palabra crisis, ésta no se hubiese producido en España. Y la España cándida, inocente, se lo cree a pies juntilla. ¿No se pide novio con alfileres? ¿No sanan los animales en la ermita de San Antonio?
Las cifras de paro en Alemania nada tienen que ver con las nuestras ya que ellos, cuando necesitan albañiles o camareros, los importan mientras siguen los alemanes exportando alta tecnología en sus coches, trenes y electrónica en general. Nosotros, ofrecemos 2.400 euros mensuales al universitario, a media carrera, que deja los estudios feliz de comprarse un coche de marca e hipotecarse junto a los inmigrantes de África, América Latina o Europa oriental. Hoy, las condiciones de trabajo de 7 millones de alemanes, las rechazaría cualquier español por miserables. Entre los compatriotas de la Señora Merkel, los hay que cobran 400 euros por unas horas de trabajo al día.
En el panorama europeo vemos que Sarkozy lanza en solitario el impuesto sobre las transacciones financieros (la tasa Tobin) mientras David Cameron se ríe anunciando la próxima llegada de bancos franceses a la City ! El presidente francés también anuncia la próxima subida del IVA en 1,6% pero ambas decisiones las tomará después de las elecciones de primavera, no sea que las pierda por haberlas implementado ya. Rajoy, durante las elecciones anticipadas del 20N se guardó “el anuncio de su proyecto a tener todos los datos que el gobierno Zapatero no le había dado o dado engañados”. Vamos que los desastres económicos de Mallorca, Valencia, Murcia o Madrid, comunidades autónomas gobernadas por el PP, no le habían comunicado sus datos. La capital de España, que gobernara Ruiz Gallardón, tiene deudas equivalentes al 23,69% de todas las de las corporaciones locales de España. Un hombre tan moderado como nos parecía, con su amenaza a la ley del abnorto de 2010, prueba su identificación con la iglesia más cavernícola del catolicismo mundial. Lo primero es evitar masivas manifestaciones como las que padeció Rodríguez Zapatero en la Plaza de Colón.
Entre las cosas que se le pueden reprochar al anterior presidente del gobierno está el no haber zanjado el tema del Concordato. Es vergonzoso que el Estado democrático sostenga la religión católica priorizándola sobre las demás. Es injusto dejar que parte del dinero que graciosamente recibe la Iglesia, se lo gastase en múltiples manifestaciones destinadas a inmiscuirse en las políticas del gobierno socialista. En Francia, los colegios no enseñan religión sino todas las religiones como parte de la Historia. La preparación para la comunión, al igual que en otras religiones, se hace en iglesias, mezquitas o sinagogas cercanas al centro escolar. Esas religiones se sostienen con el apoyo económico de sus fieles y sin casillas en la declaración de la renta.
José Ignacio Wert, conciliador tertuliano de Telecinco, no ha tardado en ratificar la Ley Sinde y anunciar el cambio de Educación para la Ciudadanía “una asignatura con una carga de adoctrinamiento”. Después de leer un fragmento de un escrito que nada tiene que ver con el texto escolar, anuncia la sustitución por “Educación Cívica y Constitucional”. Cansados de acusar a ZP de m,entir, los recién llegados también mienten.
Aquellos que no siendo del PP le votaron con entusiasmo en mayo y octubre 2011, para castigar a Rodríguez Zapatero, van a tener la oportunidad de descubrir el programa electoral de Rajoy tan pronto como concluyan las elecciones andaluzas. La brutalidad con la que crece el paro desde que gobiernan, nos muestra que el bálsamo de Fierabrás no existe. Que los reproches a ZP, de doblegarse a Bruselas y la Merkel, fueron cosas de niños comparado con el estreno del nuevo Presidente en la UE y sus confidencias a colegas con micrófono abierto para que nos enterásemos de que teme una huelga general. Como la que prepara en Grecia.

Ciertamente, las secciones de Internacional de la mayoría de los medios no son lectura habitual del españolito medio que va directamente a las páginas de deportes o de sociedad y TV. Las de economía son difíciles de leer para la mayoría. Pero algunos podemos, desde el grupo mayoritariamente inclinado a lo que pasa fuera, ayudar a los que van a votar contra el gobierno, muchos de ellos socialistas.
Es increíble lo que las democracias se preocupan por la Ley, y el “Estado de Derecho” frente al público y luego, por detrás se hinchan a hacer lo que les da la gana.
Tendría yo 11 o 12 años en el París ocupado durante la guerra mundial. Nos reuníamos en pandilla en las ruinas de un edificio recién derruido. En un hueco del sótano del edificio, chicos y chicas contábamos nuestras aventuras callejeras. Aquel Marcel de boina, chaquetón de cuero negro y pipa, era un pedófilo debutante que organizaba excursiones de chiquillería a las afueras de aquel París de 1942. Uno de nuestros juegos consistía en agarrarnos de la mano unos a otros en círculo y los dos extremos del mismo sujetaban sendos hilos eléctricos que salían de una dinamo. Otro compañero daba a la manivela del artefacto y la corriente recorría el circulo produciendo un telele que se hacía cada vez más insoportable conforme se retiraban los participantes menos resistentes. Algunas veces me propuse quedar el último sujetando los cables solos en mis manos.
El Cairo al que llegué por primera vez en 1954 tenía 6 millones de habitantes, una de las capitales más importantes de la época. Un país de 1.100.00 km2 solo tiene una extensión habitable de unos 35.000 kilómetros, menos que Extremadura y con una demografía enloquecedora: 83 millones actuales frente a los 26 millones que tenía el país cuando cubrí la Guerra del Canal de Suez en 1956. En espacio de 54 años, se han creado 2 Egiptos más. Y esos tres han cambiado la ignorancia y el carácter apacible, por la informática y la cólera.
En el país del “ya lo decía yo, o mi padre o mi madre, o mi abuela…. decían” no es de extrañar que la crítica política se haga siempre a toro pasado, igual que los resultados de los partidos de fútbol. Las alineaciones de los equipos se hacen a posteriori y
Un artículo en Facebook, remitido como a otros periodistas por Manuel Tapial, de Barcelona, y una tertulia alrededor del mismo asunto de los secuestros (“La Noria”, Telecinco, 28 de agosto), me incitan a reflexionar sobre el tema. El asunto está candente tras la liberación de Albert Vilalta y Roque Pascual, los dos cooperantes catalanes que estuvieron secuestrados en el Sahel maliense durante 268 días, casi nueve meses.
Los quebraderos de cabeza que el sistema de las autonomías nos ha proporcionado desde la aprobación de la Constitución de 1978, nos llega hasta ahora con el rechazo, por parte del Constitucional, de la expresión “nación catalana” y la irritación de la autonomía andaluza porque Cajasur pase a manos de una caja vizcaína, la BBK.
Ahora que Nicolas Sarkozy quiere que se estudie un sistema mejor para medir la riqueza de un país que no sea por sus parámetros económicos, hay que incluir dos factores de suma importancia: Educación y Sanidad. Hoy me voy a centrar en el primero. Decía Albert Einstein que la mitad de los conocimientos del ser humano se adquieren antes de los 6 años. Parece una boutade pero no lo es. Aprender a distinguir los colores, el tacto de las cosas, visualizar su forma o su talla, estimar pesos, medir distancias, descifrar el horizonte, designar los seres vivos y los objetos que llenan el mundo, es como ser cada uno de nosotros el Creador bíblico. Disponemos de 6 años para adquirir el 50% de todo lo que sabremos al final de nuestras vidas. El otro 50% es utilización instrumental adquirido en la enseñanza.
Mariano Rajoy reclamaba la destitución de Mariano Fernández Bermejo, Ministro de Justicia, y la obtuvo. No le gustaba Pedro Solbes, vice-Ministro de Economía y Hacienda, y ya no está en el gobierno. El líder del PP y su Estado Mayor, no han cesado en su raca raca para que Rodríguez Zapatero se deshiciese de Magdalena Álvarez, Ministra de Fomento, la “que habla de chiste”, y ya no está en el gobierno. Han estado a punto de cargarse a Carme Chacón, Ministra de Defensa por el asunto de Kosovo pero el supuesto insulto a la OTAN y a Estados Unidos que estaban vociferando, se ha caído al agua con el periplo de
No hay nada más triste que contemplar la decadencia de algo que se ha querido y admirado a lo largo de toda una vida, cuando se descubre que una serie de ineptos ha sido capaz de derribar la leyenda. He vivido algunos casos paradigmáticos: 

